«de·los culpados, y vida sin fin de·los escogidos: ca eres la madera (como scriue Jeronimo) con·la qual nauegamos en·el vndoso mar de·las culpas, para llegar a·la tierra de·los biuientes. donde plegue al eterno Jesu, nos reciban los merescimientos de su sancta y sagrada passion.§ Fin.§ Recelando muy altos y poderosos principes señores y reyes, con·la codicia de hauer enseñado, por tan llano estillo»