«justicia. e assi la passion y pena de nuestro maestro Jesu consideradas aquestas circunstancias, fue sin ninguna comparacion cruel y muy aspera. O ingratissimo scelerado Judas. como cupo en tu fantasia vender aquel que por boca de tu compaƱero Pedro supiste ser fijo de Dios viuo? y muy pocos dias hauia en Bethania lo hauias oydo de Martha? O fijo de damnacion: como podiste pensar de vender a tu dios: hauiendo»